Evidencia científica del uso del ozono en desinfección profesional
El uso de la tecnología basada en ozono se ha extendido en los últimos años en ámbitos tan diversos como la industria alimentaria, el tratamiento de agua, la sanidad, la veterinaria y la desinfección de ambientes interiores. No se trata solo de una solución “innovadora”, sino de una herramienta respaldada por numerosos estudios que analizan su eficacia frente a microorganismos, su impacto ambiental y su posible papel como alternativa o complemento a desinfectantes tradicionales como el cloro. Mendeley
Esta página recoge y resume parte de esa evidencia científica, con referencias concretas a publicaciones revisadas y documentos técnicos de organismos oficiales. No sustituye la normativa sanitaria ni las recomendaciones de las autoridades competentes, pero ayuda a entender por qué el ozono se ha convertido en una pieza clave en programas de higiene profesional y desinfección ambiental.
1. Mecanismo de acción antimicrobiano del ozono
El ozono es un oxidante muy potente capaz de reaccionar con la membrana celular de bacterias, hongos y virus, dañando sus estructuras y dificultando su supervivencia. Varios trabajos describen su efecto frente a un amplio espectro de microorganismos, incluyendo hongos como Candida albicans, bacterias patógenas alimentarias y microorganismos presentes en aire y agua. Mendeley
En un estudio in vitro se evaluó específicamente la acción antifúngica del ozono frente a Candida albicans, observándose una inhibición significativa del crecimiento dependiente del tiempo de exposición y de la concentración aplicada (Peralta-Estrada et al., 2023). Mendeley Esto refuerza la idea de que, aplicado en las condiciones correctas, el ozono puede actuar como un agente fungicida eficaz.
2. Evidencia en salud humana y veterinaria
En el campo sanitario, un trabajo realizado en áreas de alto riesgo de un hospital evaluó el uso de equipos de ozono para la desinfección ambiental. Tras la aplicación, las zonas analizadas pasaron a clasificarse como “ambientes muy limpios” según los recuentos microbiológicos, y se observó una reducción del consumo de antibióticos y de la mortalidad por infecciones asociadas a la atención sanitaria (Lara-Fernández et al., 2020). Mendeley
En paralelo, una revisión sobre agua ozonizada en medicina recoge múltiples aplicaciones descritas en la literatura, principalmente para el control de infecciones locales, lavado de heridas, uso intraoperatorio y desinfección en odontología, siempre en contextos clínicos controlados (Sánchez, 2019). Mendeley
En medicina veterinaria también se ha analizado el agua enriquecida con ozono. Un estudio en perros operados evaluó su uso en la cicatrización de heridas quirúrgicas, con resultados que apoyan su inclusión como herramienta complementaria en protocolos postquirúrgicos, siempre supervisada por profesionales veterinarios (Arias Real & Castillo Hidalgo, 2024). Mendeley
Este conjunto de trabajos apunta a que la ozonización, correctamente dosificada y aplicada por personal cualificado, puede integrarse como parte de estrategias de desinfección y apoyo a la higiene tanto en medicina humana como veterinaria, sin sustituir en ningún caso los tratamientos médicos establecidos.
3. Evidencia en industria alimentaria y seguridad alimentaria
La industria alimentaria es uno de los sectores donde más se ha estudiado el uso del ozono. Una revisión reciente analiza su papel en la calidad e inocuidad alimentaria, destacando su capacidad antimicrobiana, su carácter de tecnología “verde” y su creciente reconocimiento por parte de organismos reguladores como alternativa no térmica y respetuosa con el medio ambiente (García-Bañuelos et al., 2023). Mendeley
A nivel práctico, existen estudios en condiciones reales de planta. En una industria de embutidos, se evaluó el uso de ozono en el piso de una zona de alto riesgo para la eliminación de Listeria spp. y se comparó con un desinfectante tradicional basado en amonio cuaternario. Los resultados mostraron una reducción significativamente mayor de Listeria spp. cuando se aplicó ozono, lo que lo posiciona como alternativa eficaz para la desinfección de superficies en entornos cárnicos (Chacón Barrantes et al., 2018). Mendeley
Otro trabajo revisa diferentes tratamientos químicos desinfectantes en hortalizas de IV gama, comparando cloro con opciones emergentes como el ozono, el agua electrolizada y el ácido peracético. Este análisis subraya el interés por tecnologías capaces de mantener la calidad sensorial del alimento reduciendo al mismo tiempo los riesgos asociados a subproductos derivados del cloro (Encarna et al., 2017). Mendeley
En el sector vinícola, se ha estudiado el impacto ambiental de las operaciones de limpieza y desinfección de depósitos y se plantea el uso del ozono como agente desinfectante más respetuoso con el entorno, reduciendo el consumo de agua y la carga química vertida al medio sin comprometer la seguridad higiénica (Canut & Pascual, 2007). Mendeley
4. Tratamiento de agua y aguas residuales
La desinfección de agua es uno de los campos clásicos de aplicación del ozono. Un boletín técnico de la Environmental Protection Agency (EPA) repasa la desinfección de aguas residuales con ozono, destacando su capacidad para inactivar patógenos y la necesidad de un pretratamiento adecuado del agua para maximizar la eficacia del proceso (EPA, 2010). Mendeley
Un artículo publicado en Offarm compara de forma directa el ozono y el cloro en la desinfección de agua potable, explicando las ventajas e inconvenientes de ambos desinfectantes, así como el debate generado por los subproductos que algunos tratamientos pueden generar (Doménech, 2004). Mendeley
En el ámbito de infraestructuras concretas, un trabajo experimental describe el diseño y construcción de un prototipo automatizado para desinfectar agua superficial combinando ozono y radiación ultravioleta en el aeropuerto de Jaén. Este sistema logró una desinfección completa del caudal tratado, mostrando el potencial de integrar ozono con otras tecnologías de tratamiento (Espinoza & Martines, 2022). Mendeley
La gestión de aguas residuales cobra especial importancia con patógenos emergentes. Una revisión sobre la presencia de SARS-CoV-2 en aguas residuales y superficiales propone el uso de procesos basados en oxidantes químicos, radiación UV y ozono entre las alternativas para inactivar el virus en plantas de tratamiento y unidades de salud (Rodríguez Rodríguez et al., 2021). Mendeley
Otro artículo analiza con detalle la cloración de aguas residuales, sus subproductos y la comparación con métodos como el ozono, subrayando la necesidad de buscar alternativas que reduzcan el impacto ambiental y los riesgos para la salud asociados al uso intensivo de cloro (Siguí Gil, 2022). Mendeley
5. Desinfección de espacios cerrados y calidad del aire interior
Más allá del agua y los alimentos, el ozono se utiliza también en la desinfección de ambientes interiores. Un estudio aplicado en un centro educativo evaluó la desinfección de espacios cerrados mediante gas ozono, monitorizando la carga microbiana en superficies y la evolución de microorganismos mesófilos y hongos. Los resultados mostraron que el uso de ozono fue efectivo tanto para la desinfección de superficies como para frenar el crecimiento de microorganismos ya presentes tras la aplicación (Chávez Bracamontes et al., 2023). Mendeley
En el ámbito sociosanitario, un análisis sobre la desinfección ambiental en contextos relacionados con la pandemia de COVID-19 presenta el ozono como un sistema eficaz, seguro y sostenible cuando se aplica bajo protocolos adecuados de seguridad y control de concentración (Martínez, 2020). Mendeley
Estos resultados son coherentes con la experiencia hospitalaria comentada anteriormente, donde la aplicación de ozono en áreas de alto riesgo se tradujo en ambientes más limpios y un descenso en parámetros relacionados con las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria (Lara-Fernández et al., 2020). Mendeley
6. Síntesis: qué nos dicen estos estudios
Aunque cada trabajo analiza un contexto concreto (hospitales, industria cárnica, bodegas, verduras de IV gama, tratamiento de agua, medicina humana y veterinaria…), en conjunto los resultados apuntan a varios puntos clave:
- El ozono posee una actividad antimicrobiana de amplio espectro, eficaz frente a bacterias, hongos y virus en aire, agua y superficies. Mendeley
- Puede actuar como alternativa o complemento a desinfectantes tradicionales como el cloro, reduciendo la generación de ciertos subproductos químicos asociados a este último. Mendeley
- Su uso está especialmente extendido en entornos profesionales donde se requieren altos estándares de higiene: industrias alimentarias, bodegas, centros médicos y veterinarios, tratamiento de aguas y desinfección de espacios interiores. Mendeley
- Diferentes estudios subrayan la importancia de aplicar el ozono de forma controlada, ajustando concentración y tiempos de exposición, y cumpliendo siempre la normativa y las recomendaciones de seguridad vigentes. Mendeley
7. Cómo integra Ozono Trade Technology esta evidencia
En Ozono Trade Technology, la tecnología de ozonización se aplica en entornos profesionales para la desinfección de aire, superficies y agua, siempre con equipos calibrados, protocolos definidos y con un enfoque alineado con la evidencia científica disponible.
Los tratamientos que se ofrecen están diseñados para:
- Reducir la carga microbiana en espacios interiores y superficies de trabajo.
- Mejorar la higiene en instalaciones vinculadas a la industria alimentaria y a la gestión del agua.
- Complementar los planes de limpieza y desinfección existentes, sin sustituir las medidas obligatorias ni las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
Esta página tiene como objetivo poner al alcance de clientes y colaboradores la base científica de esta tecnología, facilitando una decisión informada sobre su incorporación a los protocolos de higiene y desinfección de cada empresa.
8. Referencias científicas
- Peralta-Estrada, R. et al. (2023). Evaluación antifúngica del ozono contra Candida albicans: estudio in vitro. Revista de la Asociación Dental Mexicana, 80(3), 139–144. Mendeley
- Arias Real, J., & Castillo Hidalgo, E. (2024). Evaluación de la eficacia del agua enriquecida con ozono en la cicatrización de heridas quirúrgicas en perros. ConcienciaDigital, 7(1.2), 6–24. Mendeley
- García-Bañuelos, M. L. et al. (2023). El papel del ozono en la calidad e inocuidad alimentaria. Revista Fitotecnia Mexicana, 46(3), 309. Mendeley
- Espinoza, E., & Martines, P. (2022). Diseño y construcción de un prototipo automatizado para desinfectar agua superficial usando ozono y radiación ultravioleta en el aeropuerto de Jaén. Revista Científica Pakamuros, 10(1), 51–65. Mendeley
- Chávez Bracamontes, R. et al. (2023). Desinfección en espacios cerrados mediante ozono: caso de estudio en el ITCG. Investigación y Ciencia Aplicada a la Ingeniería, 6(40), 28–35. Mendeley
- EPA. (2010). Folleto informativo de tecnología de aguas residuales. Desinfección con ozono. Environmental Protection Agency. Mendeley
- Lara-Fernández, G. E. et al. (2020). Ozono como método de desinfección del ambiente hospitalario. Acta Médica Costarricense, 62(2), 72–78. Mendeley
- Martínez, C. (2020). La desinfección con ozono es un sistema eficaz, seguro y sostenible. Mendeley
- Siguí Gil, N. L. (2022). Aspectos a considerar en la cloración de aguas residuales. Agua, Saneamiento & Ambiente, 17(2), 56–61. Mendeley
- Chacón Barrantes, D., Ramírez Richmond, M., & Sánchez Picado, M. F. (2018). Evaluación de la aplicación de ozono en el piso para la eliminación de Listeria spp. en una industria de embutidos. Universidad Técnica Nacional. Mendeley
- Canut, A., & Pascual, A. (2007). Impacto ambiental de las operaciones de limpieza y desinfección de depósitos en la industria vinícola y mejoras ambientales a través del uso de ozono como agente desinfectante. Bulletin de l’OIV, 80(917), 497–509. Mendeley
- Doménech, J. (2004). Ozono frente a cloro. Offarm, 23(5), 120–126. Mendeley
- Rodríguez Rodríguez, Y. et al. (2021). SARS-CoV-2 en aguas residuales y superficiales: ¿cómo lidiar con el problema? Ciencia y Salud, 5(1), 19–26. Mendeley
- Encarna, A. et al. (2017). Tratamientos químicos desinfectantes de hortalizas de IV gama: ozono, agua electrolizada y ácido peracético. Agrociencia Uruguay, 21(1), 7–14. Mendeley
- Sánchez, G. M. (2019). Agua ozonizada, antecedentes, usos en medicina y bases preclínicas. Ozone Therapy Global Journal, 9(1), 5–31. Mendeley
- (Duplicado de prototipo agua superficial en Mendeley). En esta página se ha integrado como referencia nº 4, dado que ambos registros corresponden al mismo estudio de desinfección de agua con ozono y radiación UV. Mendeley+1